Antonia Russo
Buenos Aires
ARGENTINA
MADRE
Quien puede olvidar tus caricias
En las horas de llantos desconsolados?
Tus palabras de aliento
Cuando no encontraba mi verdad?
Cada vez que la vida ofreció una alegría
Allí estabas vos, para festejarla
En los días de tristeza, tus manos
Siempre prestas, para calmar mis ansias
A cada instante, tus pasos junto a los míos
Indicándome el camino, del que
Tantas veces perdí la huella...
Pero el hilo mágico de tu alma
Busco a la mía, y suavemente
Con esa dulzura que te hace única
Me obligaste de nuevo a, buscar mis horizontes...
NIÑO
Cuando mire tus ojitos tristes
mi corazon dejo de latir
ese instante que se hizo eterno
dibujo mil preguntas en mi alma
por que tus ojos estan humedos
si solo deberian ver el sol
jugar con las estrellas
y soñar con angeles?
Por que tus manos estan vacias
si el supremo las creo
para llenarlas de amor
y no del polvo del camino?
por que tu cuerpecito
tiene hambre,sed y dolor
si es tan tierno,gragil
y esta hecho solo para jugar?
Por que tu sonrisa no aparece
no dibuja un sol en tu carita
si te imaginamos lleno
de luces y arco iris?
Por que tus piecitos descalzos
sufren frio,llagas y desgarros
si un angel como vos
solo debe caminar entre nubes??
Por que tus oidos tiernos
deben sentir fragor de bombas
gritos de dolor,llantos desesperados
si tu madre solo soñaba
cantarte canciones de cuna?.....
TUS MANOS
Mientras mi corazón moría de angustia, tus manos trabajaban,
Cuando la esperanza era poca, estaban ahí, buscando, intentando salvar la vida,
Recuperarla.
En los momentos terribles, tus manos ayudaron, consolaron.
Cuando la vida pendía de un hilo invisible y débil..
Ellas, tus benditas manos, actuaron prestamente, y no fueron dos, fueron muchísimos
pares que en una sinfonía desconocida para mí, tocaron la música de la vida. La vida de mí
padre , que se escapaba, complicándose en miles de nombres que no entendia...
Pero allí estaban ellas, las que pusiste sobre su alma para salvar su cuerpo...
Las que se extendieron con amor y fueron carne en todos esos médicos y enfermeras que lo
Atendieron y cuidaron.
Tus manos se volvieron humanas, multiplicando su luz en cada uno de ellos,
devolviéndome la paz, la alegría, la tranquilidad.
Sentí que esas lagrimas se convirtieron en agua fresca que caía del cielo como una
Bendición, tu bendición, demostrándome que estabas ahí, movilizando con tu amor
Las manos de todos los que lucharon por esa vida, la de tu hijo, mi padre, que
Gracias a vos sigue aquí, a mi lado, como muestra sonriente de tu fuerza eterna....