Rita Brañas
Buenos Aires
ARGENTINA



Otro tiempo y espacio

Qué noche aquella, mi editor persiguiéndome con los tiempos, sin saber que el arte es libre, en él no existe coyuntura alguna. Pero lo cierto es que mi cerebro no daba señal alguna, parecía haber entrado en un letargo invernal cuanto más me esforzaba, menos lograba escribir. Ya era de noche y de pronto detrás de mí percibí una presencia, me di vuelta creyendo que era mi hijo, que siempre me juega bromas, pero no, delante de mí se encontraba un ser de una piel que parecía irradiar luz, casi transparente. Me quedé atónita, luego de unos minutos me atreví a preguntar
- ¿Quién eres?
- Mi nombre es Jalil o Lilaj. -Me respondió-
- ¿Cómo? ¿Cuál de los dos?
-Los dos, en mi país se usan de esta manera.
- ¿Cuál es tu país?
- Mi país es Azul.
-¿Azul?
- Sí, Azul ¿Por qué te asombras?
-Es que jamás escuché hablar de él.
- ¿Dónde se encuentra?
- Justamente detrás de Orión.
- ¿Esto es un juego, verdad?
- No, no lo es
-Pero si no es un juego, ¿cómo estás aquí, hablando tan bien mi idioma?
-Porque antes de vivir en Azul, he vivido en otros planetas, en otros tiempos y espacios diferentes, como todo habitante del universo.
-Ay, esto supera mis novelas, hace apenas unos momentos no tenía tema para desarrollar, y de pronto apareces tú con todo este caudal de información increíble.
- ¿Por qué increíble?
- Porque nunca oí nada igual.
- ¿Eso lo hace increíble?
- Así es.
-Claro, olvidé que los terrestres viven en uno de los planetas más aferrados a la materia, y muchos de ellos sólo creen lo que ven.
-Cuéntame ¿Cómo se llama tu planeta?
- Cristalino.
-¿Por qué Cristalino?
-Porque es el planeta de lo transparente. Para llegar a él tienes que haber pasado antes por muchos otros, lo cual significa evolución.
-¿Cómo es el planeta?
- Es transparente, ya que esa es la esencia de quienes allí habitan, nuestros actos así deben ser. El planeta vibra en una frecuencia especial.
-¿Cómo es eso?
-El mismo está compuesto por cuatro países: Azul, Rosa, Amarillo y Blanco.
-En Azul habitamos todos aquellos que a lo largo de nuestras distintas vidas demostramos mantener el poder y la voluntad.
-En el país Rosa se encuentran todos aquellos que se mantuvieron en el amor.
- Amarillo es para quienes no perdieron la sabiduría.
- Por último el Blanco es para los puros de cuerpo, mente y corazón.
- Este es nuestro último planeta, final del recorrido. Siempre que en él sepamos desarrollar el final, o como dicen en la tierra, rendir bien el examen.
- ¿Cómo es ese examen?
-Bueno, los que constantemente mantuvimos el poder y la voluntad debemos, junto a quienes se manejaron invariablemente con el amor, lograr una compenetración a fin de acceder al grado de elevación necesaria para poder ingresar a los países Amarillo y Blanco.
-¿Quiere decir que deben cambiar de país?
-En realidad lo del país es para dar una explicación en la tierra, pero allí no lo llamamos así, son distintas etapas de transformación.
- ¿De qué manera lo logran?
- Hoy aquí, lo estoy desarrollando hablando contigo, alguna vez de la misma manera lo harás.
- Explícame
- Claro, al igual que yo, estás desarrollando este ciclo. Es el ritmo del universo que no se puede cambiar, mi etapa es la final y estoy realizando las prácticas de lo aprendido.
-A lo largo de mis vidas, actué con poder y voluntad pero me faltó amor.
- No entiendo.
- Por ejemplo, tú tienes que escribir una novela, y para ello pones poder y voluntad si realmente sientes que puedes. Si actúas con poder y voluntad, lograrás tu propósito irremediablemente, pero a tu obra le faltará algo, es lo que hará que cuando lean tu historia vibren con tu relato, y es sólo lo que el amor logra. ¿Comprendes su importancia? Azules y rosados, debemos bajar a otros niveles ayudando en esta acción a lograr el cambio de otros seres. Con la fusión que logramos entre ambos logramos el violeta, es el país de la trasmutación, alcanzando así la creación que habla de la elevación y nos da el acceso al Amarillo. Ya en él, debemos ayudar a aquellos que estén cerca del Cristalino para poder llegar a obtener el último escalón que es el Blanco, una vez allí, llegamos a la más pura espiritualidad: ser maestro ascendido.
-¿Por qué me elegiste?
-Esa respuesta la tienes tú.
-¿Yo?
-Sí, ya que el universo y tú, tú y el universo son sólo uno, estás aquí trabajando en él y para él, porque con tu sensibilidad de artista percibes todo lo que te envía, con el objeto de transformarlo en cátedra para todos aquellos que están despertando a otra visión.
-Jalil o Lilaj, gracias por el honor de tenerte aquí, realmente te necesitaba.
-No, no me necesitabas. Recuerda siempre cuando creas que aparentemente algo no resulta o todo está mal, que no es así; ese aquietamiento aparente es algo que se está gestando a tu favor, pero lo fundamental es que será lo mejor para todos. Sé fiel siempre a tus principios, eso es la voz de tu interior que nunca se equivoca.
-¿Volveré a verte?
-Sé que sí, pero en otro tiempo y espacio.