Marta Julia Ravizzi
Buenos Aires
ARGENTINA
A LAS VISITAS
— ¿Y si en vez de andar en bicicleta, jugamos a las visitas?
—No Mica, es más lindo sentir el viento en la cara y en el pelo, las visitas son aburridas.
—Pero jugar a la mamá y el papá es lindo. Todos juntos, tomamos la leche y ponemos a las muñecas, cada una en su sillita. Dale, no seas mala…
—Yo tengo ganas de andar en bici y si vos no querés le digo a Juliana y chau.
— ¿Ves como sos? Siempre hay que juagar a lo que vos querés. A mi me gusta jugar a la casita, con una mamá y un papá junto a sus hijitos. Vos siempre en bici, yo me canso…
—Bueno, no vengas.
—Está bien, andate, yo llamo a Martín que seguro va a querer jugar conmigo.
— ¡Ja! Martín es un bobo, juagar a la casita en vez de ir a jugar a la pelota con los varones.
—Tu hermano es mucho más bueno que vos, y cuando jugamos, nos divertimos un montón. Hasta tomamos té de verdad que nos prepara la Nona. Andá si querés, no me importa.
—Lo que pasa es que a vos te gusta jugar a la casita porque tu papá trabaja lejos y lo ves poco. Eso es lo que pasa… pero el mío viene a casa todos los días del trabajo y todas las noches comemos juntos, en vez vos lo tenés que hacer con tu nona. Eso es lo que pasa.
—Y bueno, a mí que me importa que tu papá esté todos los días en tu casa. Para que sepas, mi mamá trabaja de artista y tiene que viajar mucho, por eso yo me quedo con mi Nona, y mi papá maneja unos aviones enormes y está en todos lados y por eso viene poco a casa. Por eso, nena! Tu hermano es mucho más bueno, nunca me pelea como vos…
—Porque no sabe nada. Es un bobo, pero yo se cosas y vos no. Yo escuche lo que decían en mi casa con eso de tu mamá y tu papá. Vos tampoco sabes nada. Preguntale a tu nona por qué tu mamá y tu papá no vienen nunca, a ver que te dice…
—No le voy a preguntar nada y dejáme tranquila. Yo también tengo un papá y una mamá, aunque los vea poquito, que te crees… y ahora andate, me quiero quedar sola con las muñecas, que son las únicas que me entienden y no me dicen cosas feas, como vos.
—Está bien, me voy, pero mirá que ahora ya no somos más amigas…
— ¿Y qué me importa? Igual no sos buena como Martín, y le voy a decir a mi Nona que siempre estás hablando de mi papá y mi mamá, vas a ver lo que te pasa…
—Nena, todos saben que nunca vienen, que no te quieren, que…
— ¡Basta nena!, ¿qué te pensás, que no tengo papá ni mamá? Para que sepas ellos son importantes, mucho más que los tuyos, y no tienen tiempo de venir a verme seguido, y mi Nona me quiere mucho, y yo no necesito nada más, porque ella me da todos los gustos, y porque…. ¡Nona! Vení, que Cata está hablando mal de mi papá y mi mamá. Contale vos que ellos son buenos, que me quieren, que van a venir pronto. ¡Dale Nona, vení, contale, contale!...