Lucía Landete
San Rafael
Mendoza
ARGENTINA

 

EL DUENDE DEL VINO

Nadie le ha contado al mundo
¡Qué eres un duende travieso!
Que subes desde la tierra,
Y eres “Viejo como el tiempo”.

Nadie jamás ha mirado
Lo que haces, casi en serio,
Porque siempre jugueteando
Te ríes de tras de esto.

Subiste por una rama
De la parra, hasta el sarmiento,
Verdeaste las hojas frescas
Y zarcillos somnolientos.

Después formaste las flores
En racimos, verde intenso
Y te acompañó a crear
Aquel fruto, un suave viento.


Luego a esas verde uvas,
Diste tamaño en el tiempo,
Y coloreabas alegre,
Pintando matices lentos.

Las uvas daban colores
Diferentes en su género.
Y rebosaban de soles
Doradas uvas de enero.

Los hombres en la cosecha
Casi agotados vinieron,
A cortar aquellos frutos
¡Que tanto trabajo, dieron!

Tú te pusiste muy triste…
Y me contaste sincero
¡Que te llevaban el alma!
En el camión bodeguero.

Te dije: ¡Ponte feliz!
¡Acompaña al camionero!
Y metete con los frutos
¡Para ser vino del bueno!

Me hiciste caso, mi amigo,
Y corriste muy contento
Para ser parte del vino
¡Que prometía ser bueno!

Por un tiempo te perdí
Cuando un día sin quererlo
Me convidaron el vino
De tus parrales más bellos.

Cuando miré hacia la copa
Te vi en el vino sonriendo,
Sentí el olor a tus viñas
Y el aroma de tu cielo.

Brindé por ti con cariño
Y tomé tu vino añejo,
A la vez que sonreía
¡Porque te tenía dentro!

¡Y sé que jamás te fuiste!
De las parras, ni del riego.
Sé que estas dentro del vino
Y en la vendimia, sin tiempo.

Sé que estás en esas ramas
En los zarcillos muy frescos,
En las hojas y en los frutos
¡Tú eres vino, el más selecto!

 

EL MÁS BELLO PAISAJE: MI BARRIO

Esquina rojiza, ciruelos floridos
festejando primaveras.
Vereda sombría de arboleda,
acequias de agua oscura,
y algunas palmeras.

Vecinos sonrientes,
que la navidad festejan
y en las cálidas mañanas,
sus palabras, te renuevan.

Las noches apaciguadas
de verano en la vereda,
tienen color de armonías
olor a luna y estrellas.

¡No sabes lo que es mi barrio!
Paisaje, alma, promesas.
Rocío tenue de pétalos,
que tapizan mi vereda.

No lo comparo con plazas,
ni tampoco con aceras .
¡Mi barrio es incomparable!
¡El más bello de la tierra!

 

ALMA MÍA

Cuando Dios creó el mundo
¡Tú ya existías y yo existía!
Cuando los ángeles cantaban aleluyas
El cielo con nosotros sonreía
Y las nubes, los astros y asteroides
sorprendidos su marcha detenían,
para mirar curiosos nuestras sombras
y nuestras almas de amor comprometidas.

Ahora lanzados a este mundo
Nos volvimos a encontrar con alegrías,
Escaparemos juntos por los valles
Y uniremos para siempre nuestras vidas.

¡Te esperaba y me esperabas!
No hay amor que se resigne a una partida,
Cuando dos almas gemelas se consuman
Ya nadie puede separar sus días.

Ahora te tengo con migo
¡Alma querida!
Ahora compartes amoroso
Mis caricias,
Ahora eres mi amor eterno
Dulce, Alma amada mía.
Y te tendré por siempre
Porque:
¡Eres el amor eterno de mis días!