Por
Mónica Esparza Patiño
AL
GALLARDO CABALLERO
Con
fino ornamento
Y
sutil pinceladas de cristal,
Acaricia
mi intelecto
Con
su melodía angelical.
Presto
a alegrar un a su servidor sincero,
Con
dádivas de jubilo cual sol,
Crecen
llamaradas de un sentimiento verdadero,
De
amistad e inmensurable candor,
Por
aquel gallardo caballero,
De
teclas blancas y negras sin tesón,
De
timbres que mecen cual acordeón,
Que
con un trazo escudero,
Llega
a gobernar al dolor.
Sobre
tu frente dejo mis huellas y mi sudor,
En
tu aposento mi descanso y esperanza,
En
tus teclas vibra cual palomas en vuelo
La
magia de un corazón hambriento
Y
sediento de libertad.
Añorado
desde antaño por mi alma dormida
Que
despierta ante tu impetuosa mística.
Y
que busca en tu resplandor,
El
desdén de tu torrente estruendo y fulgor.
De
un sobreviviente esclavo.
Cual
cadenas por propia voluntad
Te
entrego hoy mis manos
Y
mis anhelos,
a
cambio volver a sentir
en
mis venas una vez más
La
locura y cordura de nunca acabar.
Cuando encuentres el amor no te detengas,
Cuando mires su rostro angelical
Y reconozcas su voz,
Cuando sientas su corazón en tus manos
Y su pecho reventar de emoción,
Cuando veas al sol reflejado en su sonrisa
Y el firmamento en su alma resplandeciente.
No te detengas,
Cuando veas en su mirada un cielo estrellado,
No voltees al pasado,
No mires atrás,
Vive el instante sin cesar,
Abre tus alas de libertad,
No dejes nunca morir la ilusión,
Corre descalzo por la orilla del mar,
Pinta colores a tu alrededor
Y protege con todo tu ser
Este sentimiento sagrado y maravilloso.
No te detengas ni lamentes por lo que pudo y no fue,
No dejes entrar al dolor,
vuela siempre a tu nido de amor
Protegido en un santuario para dos
Y si el amor te encuentra a ti primero,
No lo dejes pasar.
TE PIDO QUE ME RECUERDES
Si he de partir primero,
Te pido que me recuerdes,
Que no olvides lo que sentíamos los dos;
Los imborrables momentos felices,
Nuestro refugio de amor.
Te pido que me busques en otra vida,
Que no me dejes sola en la oscuridad;
Que a pesar de la distancia y el tiempo,
Vueles como un ángel a mi lado.
Te pido que me encuentres otra vez,
Con lágrimas en los ojos te pido mi amor,
Que cuides nuestros tesoros;
Nuestro hogar.
Te pido que me recuerdes,
que me beses como si fuera la última vez,
Y selles tu promesa de amor eterno;
En un hasta siempre mi buen amor.