Crepúsculos...
Tú
eres el alba y yo el atardecer:
crepúsculos
los dos de nuestras vidas
cuando
canta en tu cima el ruiseñor
ya
repliega sus alas mi alma herida.
Tú
eres una esperanza del amor
yo
del amor la triste experiencia.
Tú
la imagen suprema del candor
yo
del hastío la amarga consecuencia.
Tus
sueños son dorados amaneceres,
yo
solo pienso terminar en días
sumido
en imposibles sinrazones
que
separan tu vida de la mía.
Tú
como flor bañada de rocío
me
das el néctar que brota de tus besos
yo
cobarde no puedo saborearlo
por
temor a perderte al intentarlo.
Tú
eres refulgente en tu prestancia
yo
una estrella fugaz del firmamento
que
al caerse se apaga en la distancia
como
el eco que disipa el viento.
Y
a pesar de quererte locamente
tu
inocencia me pide profanarte,
si
pudiese olvidar aquel dolor
no
alcanzaría mi tiempo para amarte.
Los
dos somos iguales y muy distintos
porque
a pesar de que mi amor es tuyo,
no
quiero unir tu anhelo con el mío
por
un extraño temor que no intuyo.
Tú
me ofreces la dicha a manos llenas
yo
divago por miedo a lastimarte
mientras
bebiendo el cáliz de mi pena
solo
encuentro valor para olvidarte.