Crepúsculos... 

Tú eres el alba y yo el atardecer:

crepúsculos los dos de nuestras vidas

cuando canta en  tu cima el ruiseñor

ya repliega sus alas mi alma herida.

 

Tú eres una esperanza del amor

yo del amor la triste experiencia.

Tú la imagen suprema del candor

yo del hastío la amarga consecuencia.

 

Tus sueños son dorados amaneceres,

yo solo pienso terminar en días

sumido en imposibles sinrazones

que separan tu vida de la mía.

 

Tú como flor bañada de rocío

me das el néctar que brota de tus besos

yo cobarde no puedo saborearlo

por temor a perderte al intentarlo.

 

Tú eres refulgente en tu prestancia

yo una estrella fugaz del firmamento

que al caerse se apaga en la distancia

como el eco que disipa el viento.

 

 

Y a pesar de quererte locamente

tu inocencia me pide profanarte,

si pudiese olvidar aquel dolor

no alcanzaría mi tiempo para amarte.

 

Los dos somos iguales y muy distintos

porque a pesar de que mi amor es tuyo,

no quiero unir tu anhelo con el mío

por un extraño temor que no intuyo.

 

Tú me ofreces la dicha a manos llenas

yo divago por miedo a lastimarte

mientras bebiendo el cáliz de mi pena

solo encuentro valor para olvidarte.

  

                                                                                                                                                                   Carmen Cipolla