UNIVERSIDAD INDUSTRIAL DE SANTANDER
FACULTAD DE HUMANIDADES
ESCUELA DE HISTORIA
INTRODUCCCION
Los teatros en Bucaramanga, es una aproximación a ese fascinante mundo de la historia cultural. Son los teatros de la década del 50 en el siglo XX, el escenario de este trabajo, fueron esos espacios privados pero a la vez colectivos los que permitieron reunir a todos los consumidores, no sólo de cine, sino de toda una gama de espectáculos allí ofrecidos.
Este trabajo no pretendió en ningún momento ser una historia institucional, por dos razones: la primera, la dificultad para hallar toda la fuente necesaria y la segunda y más importante, es la intención de exponer los teatros en Bucaramanga como un espacio de socialización neto, de la sociedad Bumanguesa de la mitad del siglo XX y no como la historia de un edificio que ya no existe, o esta en problemas de desaparecer o simplemente hoy ya no es, lo que fue un par de décadas atrás, este trabajo determino un espacio y tiempo propio, para así analizar el impacto sociocultural del teatro en la ciudad de Bucaramanga para la década del 50 en el siglo XX. Lo importante de esta fecha es la consolidación de varios teatros como actividades culturales para el entretenimiento y el ocio Bumangués. Roger Sue, es un francés que estudia el ocio y dentro de este estudio abre la posibilidad de una categorización de actividades de ocio, en ella están las físicas, practicas, las sociales y las culturales (entre ellas -ir al teatro-). Por otro lado en esta década apenas se estaban escuchando las primeras voces en la radio, y la televisión estaba aun muy lejos de consolidarse como actividad de ocio generalizada, por esto creemos en el papel protagónico de los teatros en el entretenimiento de los bumangueses a mitad del siglo pasado.
Ante la escasez de fuentes, se halló en lo avisos publicados de los diarios locales, específicamente en Vanguardia Liberal, información valiosa para tratar de reconstruir el papel de los teatros en esta ciudad que para la década empezaba a consolidar su crecimiento urbanístico. No solo la publicidad, los mismos diarios, en primera plana anunciaban los más grandes eventos de la ciudad llevados a cabo en los mas prestigiosos teatros de la ciudad, constatan lo esencial que eran estos espacios en la vida no solo de los ciudadanos sino de la ciudad misma; y cuando hablo de espacios no me refiero al edificio como tal sino al evento celebrado en aquel edificio que permitía un acercamiento entre los Bumangueses.
Las Fuentes BIbliograficas son nulas respecto a esta temática de los teatros en Bucaramanga, son artículos actuales los que brindaron a este trabajo algo de información, siendo guiados por un interés propio, la nota periodística, ya que estos edificios desaparecidos o a punto de estarlo, despierta curiosidad en los periodistas de la ciudad, mas no por un intereses histórico de rescatar la importancia y rol de los teatros en Bucaramanga. Así fue una publicación de vanguardia Liberal sobre la desaparición del Teatro Unión y otro articulo de una publicación de la Universidad Autónoma de Bucaramanga (UNAB), llamado 15, sobre la situación general de los restos de teatros en Bucaramanga.
Los trabajos a nivel nacional sobre teatros tenemos dos libros: el primero El teatro Colon, es una recopilación de historias o cuentos al interior del histórico edificio, muy representativo e importante no solo para la capital sino para el resto del país. Allí se narra la vida de personajes que pasaron por aquel centro cultural.
Otro texto titulado “Teatro de la Candelaria 1966-1996”, no abarca nuestro lapso de tiempo y a su vez es una colección fotográfica, resumiendo de una manera rápida la historia del teatro, rememorando sus obras y actores con un gran registro fotográfico. Ambos textos son de carácter institucional, no buscan resaltar ese espacio cultural y de ocio a nivel de la ciudad, cumplen con una tarea mercantil, exponer el teatro.
Por otro lado se observó dos textos de la historia del teatro en Colombia, como práctica artística o el movimiento artístico en Colombia y no como el espacio cultural de las ciudades, es decir, como el lugar donde se daban cita los ciudadanos para asistir a eventos de todo tipo: culturales, políticos o simplemente de esparcimiento. La importancia de estos dos textos, eran capítulos especiales que fueron dedicados a las instituciones físicas como tales, es decir, a los teatros, mirando parcialmente el aporte a la sociedad en la que se hallaban, de igual forma se hace un listado de aquellos centros en el país.
Señalar a los teatros como espacios privados colectivos, hace corresponder a lugares controlados por un ente privado, pero con funciones que expresan la sociedad de consumo, y si bien allí prima el interés particular, su existente esta relacionada al acceso de los consumidores , con ello abordamos las paradoja de lo privado y lo publico y la discusión respecto a la función que desempeña, el ocio como una actividad de consumo.
La paradoja entre lo público y lo privado, me remitió al psicólogo Irving Altman, quien asegura que lo privado o la privacidad misma no puede definirse en términos de aislamiento, reclusión o exclusión; en definitiva, una adecuada privacidad resulta del equilibrio entre el grado de privacidad deseado y el realmente obtenido, y estos dos aspectos son definidos por cada persona en cada situación concreta de interacción y regulados por múltiples mecanismos de carácter verbal, no verbal, sociocultural y, por supuesto, espacial . Para el ámbito de espacios privados y espacios públicos, en los primeros el control de la interacción social es fácilmente alcanzable. En los segundos tal control resulta imposible o, cuando menos, insuficiente. Sin embargo, esta dicotomía no debiera entenderse como tal sino más bien como un continuo sujeto a la interpretación que elaboremos del espacio y del contexto social que lo enmarca, aunque el hogar puede aparecer como el espacio privado por excelencia, alli las interacciones con los visitantes o con los mismos familiares es curiosa, podemos hallar varios grados de privacidad y al mismo tiempo no hallar privacidad, mientras que por el otro extremo en una calle la interacción es abierta.
La repartición de las ciudades en espacios públicos o privados,
o como en otros estudios han denominado espacios semiprivados y semipúblicos,
todos ellos parecen teorizar algo que para el hombre es mas vivencial, mas practico,
que se puede romper o alejarse de esa normalización de los espacios en
la ciudad, Sergi Valera trata este eje temático en su articulo “Espacio
privado, espacio publico: Dialécticas urbanas y construcción de
significados” y dice:
“El derecho a la ciudad no es tan solo el derecho a usarla, sino también
el derecho a interpretarla, a identificarnos con ella, a apropiarnos (aunque
sea simbólicamente) de sus espacios, a "privatizar" lo público
y a "publicitar" lo privado, y ello de manera fluida, espontánea,
creativa. Paradójicamente, ahí se encuentra no el conflicto sino
la recuperación del espacio urbano como espacio vivo, el carácter
lúdico de la calle que proclamaba Henri Lefebvre: multiplicidad de usos,
multiplicidad de grupos, multiplicidad de significados”.
Luego de haber explorado someramente la posible división de lo publico
y lo privado, para connotar al teatro como un espacio con estas características,
dejamos esto aun lado para fijar el carácter cultural es decir, de aquí
en adelante se expone el teatro como un espacio cultural y de ocio.
Los espacios culturales albergan lo más íntimo de la esencia de
los seres humanos. En ellos lo individual se convierte en colectivo o viceversa.
Se genera una identificación interpersonal entre los creadores y los
públicos, entre artistas y soñadores, entre maestros y alumnos,
e incluso entre colegas; los teatros fue ese espacio de interacción entre
la sociedad Bumanguesa, con todo tipo de eventos desde deportivos, culturales,
políticos y hasta escenario de elecciones de reinas locales.
El teatro tiene una connotación de espacio cultural pero también
de ocio. La definición del concepto de ocio, trae una serie de consideraciones
y discusiones, Sue logra conjugar tres enfoques para dar una mirada general
al concepto; el primer enfoque, asocia el termino con las distracciones o aquellas
actividades elegidas libremente, según los gustos de cada quien. El segundo,
asocia el concepto de ocio con el de tiempo libre, en donde independientemente
de las actividades en las que se emplee ese tiempo disponible. Por ultimo aparece
un tercer enfoque, que toda actividad que resulte de una elección libre
y que proporcione a la persona que la realiza un sentimiento de libertad podría
considerarse como “ocio”. Por lo tanto, el ocio seria ante todo
una actividad psicológica del individuo. Actividad que no es exclusiva
del individuo, ya hoy es tomada como un fenómeno social. Asistir a los
teatros fue una opción clara para la población de Bucaramanga,
por tres razones: la primera, eran pocas las opciones de entretenimiento, segundo,
la cantidad de espectáculos albergaba a una variada gama de asistentes
y por ultimo, el numero de teatros existentes ya para la época, permitió
unos precios variados y accesibles.
Ahora veremos las funciones sociales del ocio. La primera, es la sociabilidad,
es compartir con otras personas dichas actividades, ya sea con la familia, con
amigos o en el mejor de los casos con desconocidos, para ampliar sus relaciones
sociales, los cafés, restaurantes y teatros son esos espacios por excelencia.
Otra función es la simbólica, siendo Veblen quien más ha
desarrollado la idea del ocio como símbolo de clase, demuestra que las
actividades que se ejerce busca un reconocimiento social en vez del placer,
o la liberación como se comentaba. La función terapéutica,
reúne las dos primeras funciones psicológicas mencionadas, buscando
un buen estado de salud.
Por ultimo el ocio tiene una función económica, al aportar a la industria de las diversiones una participación importante en las economías actuales. En este punto surge una discusión respecto a la función que desempeña, se le acusa de ser al ocio una actividad de consumo, para ello Sue responde tajantemente “la función económica del ocio es ambivalente. Por los gastos que implica, el ocio sirve al sistema productivo; pero se le opone cuando simplemente se disfruta el paso de las horas o cuando se realizan actividades muy poco onerosas. Ambos aspectos coexisten en el ocio” .
Generalidades de los teatros en Bucaramanga (1950-1960)
Rastrear los orígenes de los Teatros en Bucaramanga, nos remite a la mitad del siglo XIX, con la construcción del coliseo Peralta, en pleno centro de la ciudad, según Marina Lamus dicha edificación “coincide con el despegue y crecimiento económico de la ciudad, debido a la apertura de nuevas vías de comunicación por donde salieron los productos de exportación” .Así, de esta forma con apertura de vías y posibilidad de crecimiento económico, es como llegan los espacios culturales a Bucaramanga, siendo los procesos económicos los que jalonan los culturales, esto parece ser una constante no sólo aquí sino en todo el territorio nacional.
El coliseo Peralta, hoy es reconocido como monumento Nacional, es objeto de cuidados por parte de municipio y el Club Kiwains, sin perder su función, este coliseo aun alberga eventos musicales y artísticos en la ciudad de Bucaramanga. El primer Teatro en esta ciudad fue llamado Teatro Variedades, ubicado en la avenida Camacho, su primera función se remonta a 1914 y sus características arquitectónicas muestran un espacio que incluía un parque, un jardín, salones de descanso, salón de patinaje y asientos para 3000 espectadores. Seguido de este primer espécimen, aparecieron en la década del 20 y del 30, teatros importantísimos para la historia cultural de Bucaramanga como el teatro Garnica, Rosedal y Santander respectivamente. Estos últimos tres van a traspasar la mitad del siglo XX, siendo el Santander, el único que aun esta de pie en la ciudad, generando sentimientos encontrado por el futuro de esa construcción, abandonada en frente del parque centenario de la ciudad. El teatro Garnica fue fundado en 1923, caracterizado por su primer espectáculo, que evocó la herencia palpable de las costumbres españolas en estos territorios, una corrida de toros dentro del recinto, mas tarde fue acondicionado para albergar peleas de boxeo, en un cuadrilátero o ring, ubicado en todo el centro del teatro, estos actos fueron registrados por el lente del fotógrafo y aficionado por la historia Edmundo Gavassa. Por ultimo, el teatro reacomodo su espacio para ser un teatro a cabal y poder proyectar películas en su interior. El rosedal conocido por sus cuatro funciones: Matinal, Matinée, Vespertina y noche, lo curioso es la promoción dentro de las mismas con un boleta se entraba a dos funciones, la Matinée y la vespertina. Por ultimo el teatro Santander, inaugurado en 1932, con la voz del cantante colombiano Álvaro Dalmar, allí se coronó al estilo romano al poeta colombiano Álvaro Mutis y en 1960 muere José Maria carvajal un cantante de para cardiaco en plena función.
En la década del 50, los teatros estuvieron consolidados, el listado ya era prometedor, además de los tres últimos teatros nombrados estuvieron en escena: Sotomayor, Libertador, Colombia y los inaugurados en esta década el Unión y el Real, en total se calculó ocho teatros en la ciudad de Bucaramanga para finales de la década del 50 del siglo XX. La Cantidad de teatros es una muestra de la aceptación local respecto al cine como también a la organización de eventos de todo tipo, cuyo fin era brindar entretenimiento a la sociedad bumanguesa.
El 12 de marzo de 1952, fue la inauguración del teatro Real, anunciada en Vanguardia Liberal(un periódico local) desde una semana antes, este teatro con capacidad para 1300 personas, con un amplio hall y un salón para fumadores, tuvo en su función de estreno solamente a las autoridades eclesiásticas, civiles, militares y periodistas. Al día siguiente se escribió en una sección de la pagina 3 de Vanguardia Liberal
“Un nuevo teatro ha abierto sus puertas al regocijo espiritual y permanente que las instituciones culturales de su genero brindan siempre a los pueblos civilizados en trance constante de mejoramiento y superación (…)El teatro ha desempeñado en todas partes una función de educación artística que ninguna otra institución puede superar en su ascendiente genuinamente popular”
Según este articulo, se expone al teatro con dos características fundamentales: educativo y como signo de progreso, aunque en la ciudad existían seis teatros más, el periodista recalca lo importante que resultan estos espacios culturales en la vida no sólo de los asistentes o consumidores sino de la ciudad misma. En la caracterización como signo de progreso, cada teatro inaugurado presentaba innovaciones tanto en su estructura física como en su tecnología. Si el teatro Real, introdujo proyectores súper simplex E-7, con un sistema de sonido: RCA y silleteria abullonada, el teatro Unión, se consideró el más moderno de la ciudad porque trajo el cinemascope, que básicamente era una pantalla gigante con sonido estereofónico, y tenia una capacidad de 1400 personas, se especializó en películas mexicanas y en su escenario o tarima se presentaron zarzuelas españolas, cantantes, ballet entre muchos otros eventos.
Un articulo publicado en 15, un periódico local, la autora Diana león, entrevista y cita a dos personalidades de la ciudad emparentadas con los teatros, y uno de ellos Edmundo Gavassa fotógrafo y miembro de la real academia de historia de Santander, elaboró una división clasista de los teatros en Bucaramanga para el periodo estudiado, por un lado estaban los de primera, donde asistían las familias los domingos con su mejor atuendo, entre los teatros de la ciudad de esta categoría estaban el Unión, el Rosedal y el Santander; por otro lado, estaban los de segunda, frecuentados por personas humildes, y algunas ocasiones se preparaban espectáculos especiales solo para hombres, como el caso de los teatros el Libertador, Colombia y Garnica. Respecto a este ultimo ósea al Garnica, comentó al periódico “lo tumbó la misma gente” Tenia tres pisos y los muchachos de arriba “tiraban botellas, latas y hasta se orinaban” , así fue corroborada esta afirmación acerca de algunos comportamientos dentro de los teatros, el señor Víctor Manuel Sierra, su experiencia en el teatro Garnica, lo dejo empapado y no de alegría por conocer su primer teatro, sino de orines, así nos comentó este señor, que mientras deparaba la película en dicho teatro un grupo de jóvenes del palco, hallado encima de ellos arrojo la bolsa que contenía orines dejando parcialmente mojado a este joven de 17 años, creando una amargura ante la incapacidad de acudir a este palco y la indiferencia de los dueños de aquel teatro . Sumado a estos comportamientos las continuas quejas debido a fumadores dentro de los teatros obligo a acondicionar un sitio especial para este tipo de clientes.
Los precios a los teatros varían en dos aspectos: el primero, como se dijo anteriormente, cambia según el teatro y la ubicación dentro del mismo, por lo general habían dos tipos de lugares con diferentes precios o todos los asistentes pagaban lo mismo. Y segundo, el tipo de evento, por ejemp0lo habían estrenos de películas que encarecían los valores, pero también habían eventos que alteraban los precios según la calidad del mismo, en términos generales los precios no eran elevados e inaccesibles, de todas maneras había teatro para gran parte de la sociedad. Para Hernando Díaz silva, emparentado toda su vida con el teatro, ya sea como operario, administrador y gerente y además hijo de Saúl Díaz, el más reconocido empresario de cine de la ciudad aseguró “la gente de todos los estratos sociales iba a cine, porque no había otra diversión más que ésa o ir a bailar” .
El fin de los teatros no encaja en esta década, todo lo contrario, sostengo que este periodo puede ser visto como la edad de oro, por llamarlo así, del teatro como espacio cultural y de ocio, como signo educativo y del progreso local. Posteriormente, luego de haber alcanzado la cúspide, empieza su mortal descenso, las décadas siguientes se repliega o disminuye el papel protagónico del teatro como practica social entre los bumangueses, por la entrada de la radio, la televisión, el betamax y otros espacios culturales dedicados exclusivamente al cine. Los teatros fueron quedandose ante el ímpetu del progreso y la modernidad, la que alguna vez le ayudó para consolidarse, ahora lo hunde en lo mas profundo de los recuerdos. Sin embargo no fueron sustraídos totalmente de las actividades ociosas de la población bumanguesa, simplemente se replegaron a un publico mas concreto, los consumidores de un tipo de cine especifico, para mayores de edad, así pues, algunos de estos teatros subsistieron; el año pasado el Unión dejo de exponer películas porno, el Rosedal aun expone películas para adultos y por ultimo el Santander es objeto de discusiones respecto a su futuro, ya que lleva un par de años a la intemperie. La situación actual de estos teatros es terrible sólo queda en pie el Rosedal y el Santander; exponiendo a futuras generaciones a la imposibilidad de poder ver teatros que entretuvieron a sus padres o abuelos, en una ciudad que vio en estos espacios el epicentro cultural y de ocio, de varias generaciones.
En conclusión se dijo, que los teatros son la historia cultural de una ciudad, asimismo, las personas tienen historias dentro de los teatros; todas las actividades culturales celebradas en dichos espacios construyen un ser cultural, así ir al teatro fue una practica social de ocio y entretenimiento para la sociedad bumanguesa. La modernidad y el progreso, que alguna vez mostró aquellos edificios como bastiones de la civilización, ahora son sus verdugos.
Teatro como opción cultural y de ocio.
Recapitulando lo llevado hasta ahora, necesitamos resaltar la actividad de acudir a los teatros como la opción cultural y ociosa por excelencia en la década del 50 para el siglo XX en Bucaramanga. Es cultural, porque en estos edificios no solo se exhibieron filmes o películas, sino también zarzuelas, comedias, artistas de todo tipo, exposiciones, reuniones políticas, elecciones de reinas, deportes en fin todo aquello hecho por la sociedad para la sociedad, por lo tanto es una generación de cultura. Por otro lado es ociosa, entendida como practica o actividad elegida libremente, que busca divertir y liberar en cierto sentido de la cotidianidad que agobia a los seres humanos; y esta actividad hoy es entendida como un fenómeno social.
Una serie de factores ayudaron a la consolidación de esa practica social-ir
al teatro-, las pocas posibilidades de entretenimiento, la consolidación
de la ciudad en actividades mercantiles y la aceptación del publico,
llevó a una masificación de esta practica, que poco a poco logró
sumar alrededor de ocho teatros en la ciudad para la década estudiada.
Asistir al teatro para la década del 50 en el siglo XX, equivale a tres
razones o motivos: la primera y tal vez la más conocida, fue ir a ver
una película, en un horario y precio establecido y con personas a tu
alrededor que no conozcas. El segundo, fue asistir a un espectáculo musical,
a una pelea de boxeo, a una exposición de algún fenómeno,
en fin toda una gama de eventos que en este periodo se llevaron a cabo en estos
teatros, en horarios y precios establecidos, con personas desconocidas, es decir,
abierto al público en general. Por ultimo, están las reuniones
privadas, es decir, para un publico especifico y no en general, allí
se alquila el teatro para realizar reuniones con carácter político,
religioso o institucional. A continuación se desarrolla cada una de las
razones expuestas anteriormente.
Las películas proyectadas en los teatros locales para la década
del 50 del siglo XX, corresponden a un periodo de la historia del cine, llamado
de posguerra, coincidiendo con hechos de talla, mundial como el fin de la segunda
guerra mundial y el comienzo de la guerra fría. Este periodo se caracterizó
por la aparición de la televisión y su impacto en los índices
de asistencia a las películas, lo cual motivó una majestuosidad
en los nuevos films y mejoras tecnológicas para atraer de nuevo al público
no solo estaunidense sino también el mexicano. Son estos dos tipos de
cine, los que resaltaron en las carteleras de la ciudad, acompañado esporádicamente
por cine europeo (específicamente el italiano) y el asiático.
El cine a trabes de sus películas genera opinión, comentarios
o simplemente es un medio de propaganda con diversos motivos o quizás
algunos piensen que es negocio o sólo arte, en fin, lo verdadero es una
posible clasificación de películas proyectadas en los teatros
de Bucaramanga según su temática: primero están las de
amores, desamores y bandidos; segundo las películas con una connotación
política. Tercero las de carácter moralizante y por ultimo las
religiosas, las cuales hallaron cada año en la semana santa su clímax
de popularidad.
Esta clasificación es solo una aproximación a la cantidad de categorías
que se pudieron sustraer ya que la variedad de películas así lo
demostraron: para el primer grupo: las películas mexicanas y las americanas,
son abanderados, para el caso americano productoras como la century fox, warner
Bros y Universal, actores como John Wayne, Tony Curtis, Elizabeth Taylor, conocidos
como el gordo y el flaco hacían parte de la farándula norteamericana
y muy seguramente gozaron de reconocimiento en Bucaramanga, por los asistentes
a sus películas. Los títulos corresponde a dicha categoría,
“Amor justiciero”, presentada en el Santander, callejón sangriento,
en el Unión, “Mas corazón que odio”, en el rosedal,
estas películas eran totalmente dobladas y muy pocas veces subtituladas.
Estas películas eran proyectadas en los teatros mas finos y modernos
para la época, es decir, correspondían a un estrato alto de la
sociedad. Por otro lado las producciones mexicanas eran interpretadas por actores
como Pedro infante, cantinflas, Luís Aguilar, Toni Aguilar, Verónica
Loyo, con títulos como “Maria quería llevar los pantalones
pero”.., presentado en el unión, “Luís Mejia y su
mariachi”, proyectada en el Libertador, “el mil amores”, de
nuevo en Libertador, “el súper sabio” en el Santander y Colombia,
entre muchas mas producciones.
Las películas del gran cineasta Hitchcook, no fueron ajenas a los teatros
locales, sus películas se proyectaron, fue así como en 1957 se
estreno “el tercer tiro”, en el teatro Santander. Opuesto a la propuesta
del director ingles se proyecto en los teatros locales el primer dibujo animado
de largo metraje en cinemascope “la dama y el vagabundo” de Walt
disney, en el teatro Unión.
Las películas con fuerte carácter político no fueron ajenas
de ser proyectadas en Bucaramanga, dentro de ella seleccione tres: todas proyectadas
en 1952, la primera, titulada “el batallón Colombia y esto es corea”,
iba acompañada de la publicidad con notas de aliento a los que llamo
héroes y denominó su labor como gloriosa historia en Corea, esta
película fue proyectada en el Rosedal, Libertador y Sotomayor. La segunda
película, fue “el zorro del desierto” una especie de biografía
de un mariscal de hitler, proyectada en el Real. Por ultimo está “fui
comunistas para el FBI” fue presentada en el stomayor y es una denuncia
con fuerte realismo, la amenaza que como sombra siniestra se viene sobre el
mundo, palabras textuales de un aviso publicitario en la vanguardia liberal,
que sobre un recuadro tenia una nota “advertimos al publico que pueda
asistir con plena confianza a cualquiera de las funciones, ya que las autoridades
nos han ofrecido su colaboración” . Fueron estas películas
la expresión de un sentido político, por un lado generar un sentimiento
patriótico y por otro uno de rechazo ante el enemigo general, el fascista
y luego, el comunista.
El mensaje intrínseco de las películas, no siempre manipula, algunas
veces quiere generar autoconciencia y autocontrol entre sus asistentes; prueba
de ello fueron dos películas, tituladas “mariguana” y “cocaína”,
una presentada en el Santander y otra en el Garnica respectivamente, los precios
estuvieron desde 0.60 a 1.00 peso. La publicidad de “Mariguana”
estuvo acompañada de una nota que decía textualmente “Quiero
que todos los jóvenes de 15 a 25 vean la película para que entiendan
como esa droga funesta los lleva por sus pasos contados de la degeneración
a la locura y de la locura a los crímenes mas horrendos” , el carácter
moralizante de estos filmes esta bien planteado y la exposición en los
teatros muestra una necesidad de informar de educar a la juventud sobre las
drogas.
Por ultimo tenemos las películas religiosas proyectadas en semana Santa,
por parte de todos los teatros, películas como “el triunfo de la
cruz”, “la vida, pasión y muerte de nuestro señor
Jesucristo”, “el mártir del calvario” etc..estas eran
expuestas el jueves, porque el viernes no había cine, y el sábado
y domingo, se abría la cartelera común y corriente, al menos así
fue en la semana santa de 1957, en donde el domingo, en el libertador, se proyectó
“el mil amores” una película mexicana protagonizada por Pedro
Infante, por otro lado y en otro teatro mas fino, como en el rosedal, se expuso
“el hombre de Texas” con John Payne, y a precios comodísimos.
Otro tipo de películas como las que recobraban los hechos históricos
de la antigüedad también tenían paso como es el caso de “Helena
de troya” o “alexander the great” grandes y costosas producciones
norteamericanas, sus precios de boleteria en los teatros Rosedal y Unión
respectivamente, se mantuvieron entre 2.oo pesos siendo de los más caros.
Asistir a espectáculos de todo tipo en los teatros fue otra razón
por la cual los Bumangueses consolidaron estos centros culturales, entre los
eventos mas extraños aparece la exhibición del señor Igor
ahasmahad, considerado como el primer fakir del mundo, quien después
de 20 días sin comer, ni dormir, rodeado de seis serpientes, acostado
sobre clavos y encerrado en una urna de cristal, salió el 22 de septiembre
de su concentración en el teatro Unión ,Durante todo el tiempo,
el periódico hizo un seguimiento ha aquel hombre tan extraño,
no solo para el mundo occidental, sino para los mismos ciudadanos se convirtió
en una exposición de un ser exótico.
Otro tipo de eventos presentados en los teatros locales van desde comedias a
cargo de artistas nacionales, como el caso del humorista colombiano Carlos Vargas
“pitillo” con su conjunto teatral de variedades, integrado por los
pulsores rítmicos y artistas de Telecirco Clemencia y Williams ,se presentó
en el garnica, al igual que el reconocidísimo Carlos Emilio alias campitos,
quien trajo su espectáculo humorístico a este mismo teatro con
funciones llamadas “campitos Presidente”, “con carro y sin
gasolina” y lenteja y lentejuelas” los años 1950 y 1952.
También las presentaciones de artistas extranjeros en estos espacios
culturales, como el argentino Raúl Iriarte, reconocido como la voz del
tango y su famosa orquesta típica, engalanaron una noche romántica
y muy artística en el teatro Rosedal, el 25 de marzo de 1952. Otra historia
que se entreteje dentro de los teatros es la muerte de un cantante colombiano,
conocido como José Maria carvajal, en plena función y en el teatro
Santander, el 18 de julio de 1960.
El boxeo y la lucha tuvo su espacio en el mas polifacético teatro de
la ciudad, el garnica, que empezó como pequeña plaza de toros,
luego como ring de boxeo y por ultimo, como teatro y cine. Las funciones de
boxeo se remontan de las décadas atrás, pero aun en la plena mitad
del siglo XX, exactamente en 1950, el 15 de septiembre y luego el 25 de abril
de 1952 se llevaron a cabo peleas de boxeo y lucha libre dentro del teatro,
era todo un espectáculo el evento del 25 de abril, con cuatro peleas,
siendo una la central, y cobrando tres tipos de boleta según su cercanía
al cuadrilátero, demostró lo grande del espectáculo.
En conclusión estos ejemplos son solo una pequeña gama de eventos,
que estaban abiertos al publico en general, pero a continuación, las
reuniones privadas dentro de los teatros también hicieron historia, por
su variedad y constancia durante toda la década. Se pudo clasificar cuatro
tipos de reuniones: las políticas, las religiosas, las elecciones de
reina y las de carácter institucional. Para las primeras, fueron estos
edificios lugar de acopio de ideas tanto liberales, como es el caso de la Asamblea
Liberal que proclamo las listas de senadores, representantes a la cámara
y diputados a la asamblea del departamento, celebrada el 16 de febrero de 1958,
en el teatro Sotomayor; también fue acopio del pensamiento conservador,
en donde un par de meses atrás y en el mismo recinto se reunió
la convención, para elegir a Directorio de su partido en e gobierno.
Dentro de aquellas reuniones privadas de tipo religioso se resaltó la
llevada a cabo, el 4 de enero de 1957, en el teatro Rosedal, se cumplió
la instalacion solemne del III, Congreso Nacional de la “legión
de Maria” en Bucaramanga con personalidades de la alta jerarquía
nacional y algunos a nivel latinoamericano. Vaya contradicción mientras
en este teatro se reunían La Legión de Maria, unos años
mas tarde este teatro se convertía en un cine porno para adultos..
La figura de la reinas de belleza no es ajena a la sociedad Bumanguesa de mitad
del siglo XX, todo lo contrario, es en esta ciudad donde se realizan varias
elecciones de reinas locales y de ambito nacional, una de estas celebraciones,
fue la eleccion de la reina del civismo, señorita y distinguida dama
Alicia Linares, con declamacion de un poeta local, con medalla, con palabras
del alcande y con la bandera de la capital santandereana, celebrado en le teatro
Sotomayor el 4 de enero de 1957. NO fue el unico de su especie, en 1951, el
19 de octubre en el Rosedal se Eligio a la señorita Santander, dos años
mas tarde, y en el mismo teatro Rosedal se Eligio a la señorita UIS,
y en 1959 se Eligio en el Unión a la señorita Santander. Solo
por nombrar algunos. Las reuniones de carácter institucional hacen referencia
a eventos privados de clausura como es el caso de la academia de música,
que realizo por lo general su despedida en los teatros de Bucaramanga como el
Union y el Santander.
En conclusión, La aparición y pronta masificación de la
televisión en países productores de cine: como Norteamérica
y México, aceleró la industria cinematográfica con grandes
inversiones y nuevas tecnologías, beneficiando en algún sentido,
a los espacios culturales, como el teatro, que proyectaban estas películas.
Muchas de estas películas, por su contenido político y social;
reflejo de una situación actual mundial, podían manipular o educar,
a sus asistentes.
Toda la gama de actividades artísticas y publicas, es decir, abierto
a quien le interese, mas todas las reuniones privadas celebradas dentro de las
instalaciones de los teatros en Bucaramanga, es una clara muestra de lo central
que lego a ser estos espacios en la vida de la ciudad y de sus habitantes. Desde
el político, pasando por el religioso hasta la reina, figuras emblemáticas
de una sociedad aun muy tradicionalista acudíeron a los teatros para
reunirse, bajo un edificio, que era visto por muchas personas como el bastión
del progreso y la modernidad.
Conclusiones
En conclusión se dijo, que los teatros son la historia cultural de una ciudad, asimismo, las personas tienen historias dentro de los teatros; todas las actividades culturales celebradas en dichos espacios construyen un ser cultural, así ir al teatro fue una practica social de ocio y entretenimiento para la sociedad bumanguesa. La modernidad y el progreso, que alguna vez mostró aquellos edificios como bastiones de la civilización, ahora son sus verdugos.
La aparición y pronta masificación de la televisión en
países productores de cine: como Norteamérica y México,
aceleró la industria cinematográfica con grandes inversiones y
nuevas tecnologías, beneficiando en algún sentido, a los espacios
culturales, como el teatro, que proyectaban estas películas. Muchas de
estas películas, por su contenido político y social; reflejo de
una situación actual mundial, podían manipular o educar, a sus
asistentes.
Toda la gama de actividades artísticas y públicas, es decir, abierto
a quien le interese, mas todas las reuniones privadas celebradas dentro de las
instalaciones de los teatros en Bucaramanga, es una clara muestra de lo central
que lego a ser estos espacios en la vida de la ciudad y de sus habitantes. Desde
el político, pasando por el religioso hasta la reina, figuras emblemáticas
de una sociedad aun muy tradicionalista acudieron a los teatros para reunirse,
bajo un edificio, que era visto por muchas personas como el bastión del
progreso y la modernidad
Bibliografía
§ LAMUS OBREGON, Marina. Teatro en Colombia 1831-1886. Práctica Teatral y sociedad. Editorial Ariel. Santa fe de Bogota. Págs. 400.
§ GONZALEZ CAJIAO, Fernando. Historia del teatro en Colombia. Instituto Colombiano de Cultura 1986, Bogota .PAGS 448.
§ SUE, Roger. EL OCIO. Fondo de cultura Económica. México 1987. Págs. 167.
Periódicos y publicaciones
§ 15. Publicación quinquenal del 9 al 22 de abril de 2007 , Se baja el telón y hablan los recuerdos Págs. 16
§ VANGUARDIA LIBERAL. Bucaramanga. Colección de septiembre a diciembre de 1950 y 1955.. (CDIHR), UIS.
§ Vanguardia Liberal. Bucaramanga. Colección UNAB (Universidad Autónoma de Bucaramanga) 1952-1959.
Artículos por Internet
§ http:// www.ub.es/escult/docus2/Tresal.doc. Espacio privado, espacio público: Dialécticas urbanas y construcción de significados de Sergi Valera.
§ http://www.unalmed.edu.co/~paisaje/doc4/concep.htm. Articulo de la universidad Nacional de Medellín, Facultad de Arquitectura. Conceptualización del espacio Público.