Marta Roldán
ITALIA
Deseo y contrición:
Trueno en soprano hacia el lado de la montaña.
Lluevo del ojo derecho
porque el izquierdo ya no tiene qué llorar.
Los pies sobre la silla de una casa
que aún no adoro.
Y, en cualquier recóndito punto del ceniciento cerebro,
me pesan unos árboles, un río ancho, una llanura
(mate amargo, mate dulce,
mate lavado, tereré)
me pesan
¡maldito deseo! ¡errada convocatoria de sentimientos!
Testimonio del exilio:
Es más verde el nogal si está en medio del campo
y alberga más palomas en sus ramas.
Una mutación dolorosa, estigmática, deja el hígado afectado.
Los oriundos ignoran esa fuerza,
nada los constriñe a apreciar este paisaje
con los ojos mutilados del exilio.
Es posible parir contra natura
una nueva visión sobre este mundo.
Vago:
Vago por el mundo y es la búsqueda
de un centímetro de polvo o fortaleza.
Vago con estas incipientes raíces
empantanadas y portátiles.
Vago y en mi maceta llevo
un granito de arena
y un terroncito de tierra
de cada lugar del mundo.
Elegí.
Pedí más y me fue dado,
pero es más de lo mismo,
lo rechazo
y emprendo otro camino
aunque deba
salir de este planeta por buscarlo,
aunque me obligue
retornar hasta el inicio y encontrarlo.