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Fue recién a partir del año 1700 en que se
inició en el Río de la Plata nuestra primera imprenta .
Y no fue para ofrecer lectura a los Españoles y criollos a quienes les llegaban en abundancia publicaciones desde Europa sino para proveer de libros y material de lectura a nuestros
indios de las reducciones jesuíticas , ávidos de conocimiento
.
Por tanto los primeros libros que se editaron en nuestra tierra se editaron en lengua indígena aunque también se dictaron algunas obras en castellano para un público no indígena .
Sólo donde la población blanca era numerosa se podía exponer un editor a publicar obras en castellano como fue el caso de México
Respecto a este país hermano podemos decir que su industria editorial funcionó en América tan tempranamente como en el año 1532 , en un modesto taller a cuyo frente estaba un tal Esteban Martín .
Este impresor Esteban Martín llegó a tierras Americanas junto con la magna expedición al Río de la Plata dirigida por Don Pedro de Mendoza . Allí figura en el registro del segundo tomo de “Pasajeros a Indias” de la casa de contratación de Sevilla el tal Esteban Martín
“Emprimidor” hijo de Juan de Bociria y de Margarita Netallera , vecinos de Granada con destino al Río de la Plata . Pero el tal impresor no alcanzó a llegar al Río de la Plata sino que se quedó en México . Allí editó la
Escalada espiritual , La doctrina de Toribio de Motolinia y el
Catecismo Mexicano de Juan de Ribas.
Podemos entender por qué este primer editor desistió de erradicarse en territorio Rioplatense,
por cuanto quienes pudieron asesorarlo durante aquel viaje de seguro lo pusieron en conocimiento de la enorme diferencia de prosperidad entre las colonias populosas de México y las incipientes y pobres del Río de la Plata.
Nos consta que una de las grandes dificultades de estos
"gutenbergs" americanos fue la carestía de papel que frenaba la edición de muchas obras .
A partir de entonces, múltiples fueron las imprentas que
hubieron en México con el correr de los años; y se llegaron a publicar obras de la magnitud del
“Tratado Breve de Medicina” por Agustín Farfán (1592) La Física especulativa de Alonso de la Veracruz (1557) El Misal Romano (1561) La Dialéctica de Aristóteles (1554) , y la música del Graduale en 1571 o en fecha anterior.
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Fueron los jesuitas del Perú en 1570 quienes en busca de un entendido en el arte de imprimir , hallaron en México a un tal Antonio Ricardo , impresor Turinés que posteriormente se trasladó a Lima, quien realizó a partir de entonces una labor
encomiable como el primer impresor en los reinos del Perú . Uno de sus primeros trabajos fue el de un catecismo publicado en los tres idiomas que se hablaban en aquel entonces en el Perú. También dentro de sus primeras publicaciones consta la
Pragmática de los 10 días del año que tuvo una amplia tirada.
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Con posterioridad a México y a Perú hubo imprenta en Guatemala
en 1660 y recién en el 1700 como dijimos en el Río de la Plata. A partir de entonces fue intensa y prolífica la industria editorial en
la América Hispana, no solo de textos de carácter
religioso, sino también literario y científico.
Es de particular mención la experiencia que significó
para Buenos Aires la Imprenta de los Niños expósitos.
Esta fue una floreciente industria surgida simplemente de la necesidad de manutención de los niños que quedaban huérfanos o eran abandonados por sus padres en las puertas de las casas
.
Fue Marco José de Riglos, prior sindico general de Buenos Aires
, quien vio la necesidad de una casa de expósitos (huérfanos)
y se empeñó en la creación de la misma .
Así en Julio de 1779 y en su calidad de Síndico
Procurador solicitó del entonces Virrey “José de
Vertiz” la autorización para establecer un instituto de esa índole.
En su solicitud exponía Riglos que habían “Muchos niños arrojados a las puertas y ventanas de los vecinos , pereciendo por la intemperie de la noche y otros expuestos en las veredas y luego pisados cuando no comidos por perros y por cerdos”
Por supuesto el Virrey Vertiz dio apoyo a este humanitario pedido y visionariamente garantizó su existencia más allá de su puntual gestión
asignándole los medios para que en ella funcionara una imprenta
: " La imprenta de los niños expósitos"
de cuyos volúmenes nos hemos nutrido aún hasta nuestros días , los que hoy transitamos el siglo XXI .
«Continuará»
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